Lengua:
María, estudiante del IES Plurilingüe Rosalía de Castro, en Santiago de Compostela, representó a Galicia en la XXXIV Olimpiada Matemática Junior. Hoy nos va a contar un poco sobre su experiencia con el éxito.
¿Cómo comenzaste a aprender matemáticas?
Fue de un modo muy normal, como todos los niños, cuando empecé en el colegio, en primero de infantil. Tenía esa asignatura, aunque es verdad que las ciencias siempre me han interesado especialmente. Entonces, cuando veía algo que me llamaba la atención, aún lo hago hoy en día, lo buscaba y leía sobre ello, veía vídeos de YouTube… Eso me llevó a tener muchos conocimientos que no se obtienen en el instituto o en el colegio y que me ayudaron mucho más tarde.
¿Alguien en particular te inspiró a participar en concursos de matemáticas?
Sí, el año pasado tuve una profesora que era muy buena en todos los aspectos. No solo explicaba muy bien y lograba transmitir esos conceptos fácilmente a los alumnos, sino que también me apoyó un montón y, en cuanto vio que tenía un interés por las matemáticas, me dijo: “Bueno, tenemos que ir a la olimpiada, ¿no?”. Me apoyó siempre que lo necesitaba, me ayudaba con los problemas y resolvía las dudas. Entonces, creo que fue muy importante para mí yendo al concurso.
¿Cuándo empezaste a aprender matemáticas? ¿Imaginabas que representarías a Galicia en las Olimpiadas Matemáticas Junior?
No porque empecé desde muy pequeña y hasta que me plantearon mis profesores que podría ir el año pasado. No sabía que existían concursos de matemáticas; no es algo que un niño pequeño piense. No me lo imaginaba e incluso una vez me apunté e iba a participar, no esperaba representar a Galicia en la olimpiada nacional porque iba para probar, para ver cómo me iba; no había tenido muchas experiencias de ese tipo. Entonces, era como algo nuevo por pasármelo bien.
¿Cómo te preparaste para estas Olimpiadas?
Mi profesora del instituto todas las semanas me daba 4 o 5 problemas que teníamos que hacer todos los que íbamos a ir a la olimpiada. Después, cuando me clasifiqué a las siguientes fases, los resolvía en mi casa y los pensaba. También miraba vídeos de YouTube sobre otros problemas, buscaba los míos propios porque lo más importante es saber enfrentarse a esos problemas y no memorizar todo el temario de las matemáticas de 2° ESO, porque si no sabemos cómo aplicar esos conocimientos a los problemas del tipo que tienes que hacer en el concurso, no tiene ningún sentido. Lo que se busca es la creatividad al aplicar unos conocimientos que en clase no se suele mirar con este punto de vista más creativo.
Antes de participar en las Olimpiadas de Matemáticas, ¿participaste en otras competiciones de matemáticas?
Sí. Tanto en primero como en segundo de la ESO, fui a una competición que se llama “Canguro Matemático”, que se realiza en diversos países del mundo y a nivel nacional. Pero es muy diferente a la olimpiada porque en la olimpiada tienes 5 problemas de respuesta completamente libre y tienes bastante tiempo para resolverlos. En cambio, en el Canguro son 30 preguntas en las que no tienes que dar un porqué a tu respuesta ni nada así de respuesta múltiple. Sí que saqué bastante buena puntuación y creo que me ayudó a participar en esta competición para después saber cómo enfrentarme a los problemas de la olimpiada.
¿Cómo conseguiste ganar los 3 concursos (fotografía, equipo e individual) de las Olimpiadas Junior?
Lo primero fue clasificarse para poder llegar a la fase nacional. Para ello, en el instituto, como había bastante gente que quería ir y solo podíamos llevar a dos por cada clase, estuvimos haciendo problemas durante un par de meses. Los que queríamos ir y los profesores, en base a eso, seleccionaron a las personas que creían que lo harían mejor. Todos juntos fuimos a la fase local que se celebró en Santiago de Compostela. De allí, seleccionaron a seis personas para ir a la fase gallega que fue en Lugo. Ahí estábamos los 40 mejores de toda Galicia. Tuvimos un día juntos, tuvimos una comida… Allí, seleccionaron a tres personas que fuimos las que representamos a Galicia en la fase nacional Jarandilla de la Vera.
Creo que lo importante al hacer estos problemas es siempre tener una visión más creativa y no ceñirse a hacer ejercicios tipo como los que hacemos en clase, sino mirarlo desde otro punto de vista, y sobre todo nunca dejar nada en blanco porque no te van a puntuar negativo; es mejor poner algo que te parezca una locura a dejarlo en blanco.

En una palabra, ¿cómo calificarías tu experiencia en estas olimpiadas? ¿Por qué?
Es muy complicado, pero yo diría que fue muy enriquecedora en todos los aspectos. No solo aprendí un montón de cosas de mi profesora de matemáticas, sino que también, a medida que iba avanzando en cada fase, iba viendo cómo hay que tener perseverancia y cómo enfrentarme a un límite de tiempo y a los nervios.
¿Procuras participar en otras olimpiadas de matemáticas en el futuro?
La verdad es que sí. Aparte del Canguro Matemático que se celebra todos los años, ya que también espero seguir yendo, este año voy a empezar a ir a la Olimpiada Matemática Gallega, que la diferencia con la del año pasado es que es para alumnos principalmente de Bachillerato, aunque también pueden ir excepcionalmente de 3° ESO y 4° ESO. A pesar de que no espero tener una participación muy destacada, creo que va a ser muy enriquecedor para poder saber cómo enfrentarme a ello en el futuro y saber qué esperarme cuando vaya allí, cómo son los problemas, saber cómo concentrarme durante mucho más tiempo porque son exámenes más largos.
Aparte de ganar los 3 concursos de las olimpiadas de matemáticas, ¿qué otra experiencia surgió que te impactó de alguna manera?
Creo que fue definitivamente conocer a un montón de personas de toda España, de todas las comunidades autónomas; íbamos tres, excepto algunas muy grandes como Andalucía, donde iba más gente, y también de otros países como Portugal, Andorra, Colombia y Marruecos. Creo que me aportaron muchísimo al tener unos intereses muy similares. También fue una forma de pensar que se asemejaba un poco, pues conectamos muy rápido. Aún hoy en día hablamos y tenemos contacto. Entonces, creo que eso fue lo más importante de toda la olimpiada.
Si un alumno o una alumna te pide un consejo para participar y ganar uno de los 3 concursos, ¿cuál sería? ¿Por qué?
Lo más importante es ir porque te gustan las matemáticas o porque tienes curiosidad de saber cómo es. Pero no ir a ganar, porque lo más importante y lo que primaba, lo que siempre nos decían los profesores, era que la recompensa era ya estar allí, que era lo que teníamos que disfrutar. Ganar no era lo más importante. De hecho, no había puestos ni nada, solo seleccionaron a 6 personas que destacaron. Creo que eso es lo primordial, aparte de practicar esos problemas y hacerle todas las preguntas y dudas que tengas a tu profesor, porque te va a ayudar un montón.

Leave a Reply